De qué trataLos Saiyajin Y El Universo Más Grande
Han pasado cinco años desde el final de Dragon Ball clásico. Goku ya está casado con Chichi, tiene un hijo (Gohan), y se prepara para un reencuentro con su hermano Raditz. El detalle es que Raditz le viene con una noticia chiquita: Goku no es humano. Es Saiyajin, una raza de guerreros extraterrestres que su propio hermano viene a reclutar. Lo que arranca como un drama familiar se convierte en una escalada que no para más: invasiones alienígenas, viajes interplanetarios, dioses, demonios rosados y combates que duran tres episodios cada uno.
Lo que hace a Dragon Ball Z tan icónico no es la complejidad (no la tiene) sino la pureza del shonen. Goku enfrenta a alguien más fuerte que él, entrena, vuelve más fuerte, gana, aparece alguien más fuerte todavía, entrena más, gana, etc. Es la fórmula original del power-creep moderno. Akira Toriyama (RIP) escribía con un sentido del humor único y unas escenas de acción que cambiaron lo que se podía hacer en TV. La música de Shunsuke Kikuchi, los openings de "Cha-La Head-Cha-La", el doblaje latino con Mario Castañeda como Goku, todo se volvió cultura popular global.
Le recomendamos DBZ a cualquiera que quiera entender de dónde viene el shonen moderno, o a quien creció con la serie y quiera revivirla. La contra es la longitud y, sobre todo, el ritmo: el anime estira escenas que en el manga eran de un par de páginas a episodios enteros. La famosa pelea contra Frieza dura 25 episodios (cuando en el manga es bastante más corta), Goku tarda 10 episodios en cargar la Genkidama final, etc. Por eso existe la versión Kai. Pero si querés el Z original con su música y nostalgia, esta guía te ahorra los 32 episodios de relleno puro.